Evaluación CARDiO-DEPORTIVA

 

Pesquizaje de enfermedades cardiovasculares, de riesgo de muerte súbita y evaluación de personas en entrenamiento físico y las interesadas en iniciar actividades deportivas recreativas o competitivas.

Al realizar la evaluación cardiovascular de un deportista buscamos prevenir posibles daños, siendo cardinal la prevención de la muerte súbita.

En la evaluación de menores de 35 años que buscan realizar una actividad deportiva recreacional debemos obtener una anamnesis profunda, un examen físico y un electrocardiograma. Si todo esto es normal la probabilidad de muerte súbita relacionada al deporte es muy baja. Si el paciente tiene historia familiar de muerte súbita, presenta un soplo o alteraciones electrocardiográficas deberíamos solicitar un ecocardiograma. No existe evidencia que justifique la solicitud de ergometría de forma rutinaria en los menores de 35 años.

Si la persona a evaluar realiza actividad deportiva competitiva organizada en ligas o federaciones, nacionales o internacionales, se sugiere realizar un ecocardiograma de rutina, debido al riesgo que agrega la competencia. Existe bastante consenso en recomendar una ergometría de rastreo en pacientes con riesgo de enfermedad coronaria moderado o alto (hombres mayores de 40 años, mujeres mayores de 50 años que presentan uno o más factores de riesgo o algún síntoma cardiovascular, y en todos los mayores de 65).

En atletas que practican deportes de fuerza o de potencia, como así también en los que practican halterofilia o culturismo, dada la alta prevalencia de uso anabólicos esteroides, sería razonable controlar el hepatograma y el perfil lipídico.

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